En las sombras: las historias de God Shammgod y Mike Procopio (In The Shadows: The Stories Of God Shammgod & Mike Procopio)

Si dijéramos que los Dallas Mavericks cuentan con toda una leyenda entre sus filas, lógicamente las mentes de todos pensarían rápidamente en Dirk Nowitzki, el mejor jugador europeo de todos los tiempos y uno de los mejores de la historia en la NBA, en la que actualmente ocupa el sexto puesto en la clasificación histórica de anotadores.

Sin embargo, hay otra leyenda en los Mavs. Se trata de un jugador que solo disputó una temporada en la NBA, y que en 20 partidos como base de los Washington Wizards en la temporada 1997-98 promedió 3.1 puntos y 1.8 asistencias por partido para después continuar su carrera hasta 2009 con periplos por las ligas menores estadounidenses, Polonia, Arabia Saudí, China, Kuwait y Croacia.

¿Cómo es posible que consideremos a este trotamundos como una leyenda? Es posible porque el anteriormente conocido como Shammgod Wells no es una leyenda cualquiera. Es posible porque el actualmente conocido como God Shammgod es una leyenda callejera del baloncesto debido a su extraordinario dominio del bote.

God Shammgod es uno de los mejores dribladores de todos los tiempos. Creció en el barrio de Harlem, en New York, para después pasar a La Salle Academy. Fue McDonald’s All-American en 1995 junto a Vince Carter, Kevin Garnett, Paul Pierce, Chauncey Billups, Stephon Marbury, Shareef Abdur-Rahim o Antawn Jamison. Jugó y estudió en Providence College, y fue seleccionado con el pick 45 en el Draft de 1997, el mismo que Tim Duncan, Tracy McGrady o Billups. Pero, como ya hemos dicho, su carrera como profesional se desarrolló especialmente fuera de Estados Unidos. Pese a esto, Shammgod dejó una gran huella en el baloncesto estadounidense.

Muy pocas personas pueden decir que un movimiento de cualquier deporte lleva su nombre porque lo popularizaron ellos, y menos en el mundo del baloncesto. God Shammgod sí que puede decirlo con un movimiento de dribbling espectacular: el Shammgod.

“La primera vez que la gente me vio hacerlo fue en la universidad contra Arizona en el NCAA Tournament,” explicaba Shammgod en una entrevista a Ball Is Life. “No fui yo personalmente quien lo llamó ‘el Shammgod’, fue simplemente algo que hice y no fue hasta que empecé a escuchar a la gente llamarlo así cuando me di cuenta de que se había convertido en algo. Tras unos años el nombre empezó a extenderse.”

En el corto documental “The Shammgod: How God Shammgod’s Legendary Crossover Lives on in Today’s Stars”, realizado por Bleacher Report, jugadores con un gran control del balón como Jamal Crawford, Kyrie Irving o Damian Lillard alaban este movimiento letal, y también podemos ver cómo lo llevan a cabo otros como Chris Paul o Russell Westbrook.

“El movimiento en sí es tan bueno que es muy identificable,” explica Jamal Crawford en el documental. “Sabes que es ese movimiento en cuanto lo ves. Y es suyo. He visto a gente a lo largo de los años intentar imitarlo pero nadie puede hacerlo tan bien como él.”

“Creo que es increíble que el movimiento haya transcendido generaciones,” dijo Shammgod para el documental. “Russell Westbrook es un jugador tan completo e importante ahora mismo que estoy muy orgulloso de que también lo utilice. Su movimiento contra los Suns fue legendario y me honra formar parte de ello en cierta manera.”

La calidad de los movimientos de Shammgod era tan buena ya antes de convertirse en famoso que durante su etapa en el instituto el mismo Kobe Bryant le pidió ayuda para mejorar sus movimientos de dribbling.

“Fue durante el ABCD Camp cuando estábamos en el instituto,” contaba Shammgod a Hoopist en 2012. “A él le gustaba mucho cómo botaba yo el balón, así que me pidió que le ayudara con su manejo. Jugamos en el mismo equipo durante aquel campus, y en ese tiempo le enseñé algunas cosas que parece que le ayudaron. Hoy en día aún habla sobre cómo le ayudaron las cosas que le enseñé.”

Si leéis esto desde Europa y tenéis ya unos cuantos años, probablemente estéis pensando que ese movimiento os resulta familiar. Y así es, porque aunque Shammgod lo popularizase en Estados Unidos ya habíamos visto versiones previas similares del movimiento en Europa, con el serbio Dragan Kicanovic y el croata Danko Cvjeticanin como algunos de los primeros antecedentes. Podríamos decir que el ‘Shammgod’ es para el mundo NBA algo parecido a lo que ‘El látigo’ de Dejan Bodiroga es para el mundo FIBA, pues fue este último quién popularizó su versión aquí.

También hemos podido ver al argentino Manu Ginobili hacer su propia versión del movimiento en más de una ocasión. Así que, como hemos visto, técnicamente God Shammgod no inventó el movimiento, no fue el primero en hacerlo, pero sí es quien lo ha convertido en famoso al menos en la órbita de la NBA. Y esas cualidades en el control del balón que le ayudaron a llegar a la liga en 1997 hicieron que regresara de nuevo dos décadas después.

En julio de 2016 los Dallas Mavericks contrataron a God Shammgod como entrenador de desarrollo, centrado especialmente en las funciones de bote, y el verano pasado extendieron su contrato. La llegada de Shammgod coincidió con la de Harrison Barnes, y el alero se benefició especialmente de lo que el nuevo entrenador de desarrollo pudo enseñarle a lo largo del verano. Barnes sorprendió con un rendimiento muy por encima de lo esperado para aquella temporada, y mucho tuvo que ver su mejoría en el bote y en el ataque del uno contra uno.

El año pasado los Mavs seleccionaron en el Draft al que Shammgod considera el mejor base de su generación: Dennis Smith Jr. Ambos se conocieron primero en el Under Armour’s 2014 Elite 24 Camp, y después volvieron a conectar en Adidas Nations y otros campus de baloncesto, completando siempre al menos una sesión de entrenamiento individual entre los dos. En todas las ocasiones le decía lo mismo: “eres el mejor base de tu clase”. En el Draft de junio de 2017, uno de los primeros mensajes de bienvenida a los Mavericks que recibió Smith Jr. fue de su nuevo entrenador de desarrollo.

Desde entonces, Dennis Smith Jr. se puso en manos de dos de los mejores y más reconocibles entrenadores de desarrollo de la NBA. Uno ya lo hemos presentado, God Shammgod. Es momento ahora de conocer al otro: Mike Procopio.

En el verano de 2013 los Dallas Mavericks quisieron dar una vuelta de tuerca a su trabajo de desarrollo con los jugadores jóvenes, y contrataron como director de desarrollo de jugadores de la franquicia a Mike Procopio. Mark Cuban quería al mejor, y el mejor le dijeron que era él. Aunque por fuera quizás no lo pareciese.

Darrell Armstrong, entrenador asistente y otro de los responsables del desarrollo de jugadores de los Mavs, jugó en la NBA durante 14 años, disputando en total casi 900 partidos. Mide más de 6-0 pies, lo que equivale a 1’83 metros, y basta verlo al lado de Rick Carlisle en la banda para tener la impresión de que el uniforme con el que ganó el premio al Mejor Sexto Hombre en 1999 aún le quedaría perfecto.

¿Procopio? Mide 1’70 y se pasa bastante de los 100 kilos. Es bajito y calvo. Se parece más a los vendedores de comida o a los guardias de seguridad del American Airlines Center. Durante su primera temporada en Dallas el periodista Jaime Aron hizo un perfil sobre él para la Suffolk University Magazine. En ese texto explicaba que la carrera de Procopio como jugador alcanzó su punto más alto en el instituto, cuando anotó sus cuatro puntos (ni siquiera en el mismo partido) en el equipo de Revere High, que terminó con balance 0-20. Pero Procopio entiende el baloncesto a un nivel de microscopio. No es experto en Xs y Os, pero sí en cosas como en qué posición debe estar la cadera cuando se dribla entre las piernas para ir hacia la izquierda, el correcto movimiento de los pies en ataque con el balón y sin él, y en corregir fallos en la mecánica de tiro. Dwight Powell o Dorian Finney-Smith son dos de los proyectos con los que más tiempo ha pasado recientemente, con resultados evidentes.

Kobe Bryant confió en Procopio durante un par de temporadas que terminaron en campeonato. Tim Grover, el entrenador de confianza de Michael Jordan, lo contrató para ser el responsable de la parte baloncestística de su gimnasio. Veteranos de los Celtics como Danny Ainge, ahora presidente de operaciones de la franquicia, y Kevin McHale hablan con él prácticamente a diario.

¿Cómo alguien conocido en el mundo del baloncesto como Sweetchuck (personaje de Loca Academia de Policía al que se parecía de joven) ha logrado llegar tan lejos?

Justo enfrente del Boston Garden, la mítica casa de los Celtics, vivía el joven Mike. Su padre John era un electricista. Enseñó a su hijo la humildad, lealtad y la necesidad de hacer las cosas correctas. A los doce años logró su primer trabajo en el baloncesto: llevar el marcador de la Liga de Verano de Hill Park. Aquello era como la NBA para él.

Años después, durante un verano en Suffolk, donde había encontrado un hueco como utilero mientras estudiaba, Procopio consiguió un trabajo en el Nike All-American camp. Los jugadores eran de instituto, y otros de la universidad eran sus consejeros. Mientras los jóvenes estaban ocupados, los de la universidad se unían para realizar ejercicios individuales de habilidades. Conviviendo con aquellos chicos fue cuando tomó la decisión: quería ganarse la vida enseñando a muchachos como aquellos.

Una vez graduado, Procopio se propuso ser entrenador del equipo de reservas en Kentucky. Lo intentó, pero no consiguió el trabajo en el equipo entrenado por Rick Pitino. Así que obtuvo el mismo puesto pero de nuevo en Suffolk y con el equipo junior. En 2002 logró entrar en los Boston Celtics, mezclando las funciones de recadero y scout. Durante todo el tiempo, Procopio continuó trabajando en campamentos de verano, especialmente uno en el gimnasio de Tim Grover en Chicago. En 2006 Paul Pierce estaba levantando pesas con Grover cuando apareció Procopio, y ambos acordaron encontrarse después para un entrenamiento en la pista. Grover fue testigo de esa sesión y después se acercó a Mike. Le ofreció un trabajo fijo y lo aceptó. Sin embargo, la NBA no le permitió tener un trabajo con una franquicia NBA y otro con un gimnasio privado al que acudían muchos jugadores de otros equipos, así que, con mucho dolor, tuvo que dejar los Celtics.

Como suele suceder cuando trabajas incansablemente en algo, su sudor mereció la pena. Como la mañana de verano en 2008 en la que pasó dos horas y media solo en el gimnasio con Kobe Bryant, cliente de Grover. A pesar de un buen entrenamiento, ambos fueron por caminos separados. Pero en febrero de 2009, cuando Michael Lewis publicó un artículo en The New York Times Magazine en el que nombraba a Shane Battier el “Kobe-stopper”, Bryant le dijo a Grover que tenía que responder a eso en su siguiente partido contra Battier, y que quería “la ayuda de Sweetchuck”. Procopio descubrió que el problema no era Battier, sino el propio Bryant. Battier siempre daba la salida a Kobe hacia Yao Ming, retando a Bryant a lanzar sobre el pívot de 2’28. Y él caía en la trampa muy frecuentemente. Decirle a Bryant que estaba tomando demasiados lanzamientos, y muchos estúpidos, fue difícil, pero Procopio lo hizo.

Procopio estaba visitando a Kevin McHale en Minnesota, donde entrenaba a los Timberwolves, y se escapó de una reunión de equipo para ver cómo Bryant anotaba 14 de sus 23 lanzamientos para meter 37 puntos ante Battier. Así fue como empezó a trabajar con Kobe, y con ello pasó a ser cada vez más conocido.

En marzo de 2013, estando a punto de ver rota una racha de muchos años en Playoffs, los Mavericks se dispusieron a mejorar su trabajo de desarrollo de jugadores, y la relación de Rick Carlisle y Donnie Nelson con Danny Ainge y Kevin McHale los llevó hasta Procopio. Él hizo la maleta para una semana. Hace ya más de cinco años de aquello.

“Soy como la fusión de Forrest Gump y Louie De Palma de ‘Taxi’,” dijo Procopio a Jaime Aron. “Un listillo, que parece como un mutante, y alguien que ha hecho todas estas cosas emocionantes que probablemente no debería haber hecho. Así me veo a mí mismo.”

En muchas ocasiones los fans solo nos fijamos en los protagonistas más evidentes de los éxitos deportivos: los jugadores y los entrenadores se llevan, merecidamente, casi todo el mérito. Algunos van más allá y se fijan también en los asistentes. No es casualidad que Rick Carlisle hiciera su mejor trabajo en 2011 rodeado de Dwane Casey y Terry Stotts, o los grandes equipos de asistentes que tienen otros entrenadores campeones cono Steve Kerr y Gregg Popovich. Pero incluso detrás de ellos podemos seguir encontrando personas que aportan su granito de arena al éxito desde las sombras.

God Shammgod y Mike Procopio son dos de los Dallas Mavericks más importantes de los que menos se habla, y sus historias también son remarcables. Representan a todo un conjunto de personas más o menos anónimas que trabaja a destajo por el bien de los jugadores y de la organización, una labor que entra en una de sus fases más importantes ahora que se acerca el verano. Y, aunque sea en la sombra, su trabajo es tan importante para el presente y futuro de la franquicia como el que hacen otros bajo los focos.

Doug McDermott busca un hogar definitivo en los Dallas Mavericks

Los Dallas Mavericks se movieron en el pasado trade deadline, dando un paso más en su apuesta por el futuro al adquirir una segunda ronda del próximo Draft y al alero de 26 años de edad Doug McDermott.

La nueva incorporación de los Mavericks pasó a la historia como uno de los mejores jugadores universitarios que jamás se hayan visto. En las cuatro temporadas que jugó para su padre Greg McDermott en la Universidad de Creighton, Doug promedió 21.7 puntos y 7.5 rebotes por encuentro con un 45.8 por ciento de acierto en triples, llevándose el AP Player Of The Year entre otros galardones, y finalizando con un total de 3150 puntos anotados, el quinto máximo anotador en la historia de la NCAA, una lista que lidera Pete Maravich con 3667.

“Nuestros hijos tuvieron la oportunidad de viajar a algunos sitios y ver algunas cosas que otros niños no podían hacer,” decía el entrenador Greg sobre sus hijos. “Al mismo tiempo su padre estaba mucho tiempo fuera, probablemente solo vi la mitad de los partidos de instituto de Doug, cuando tuvo un gran éxito, y habría sido divertido haberlo disfrutado más. Pero muchos padres mandan a sus hijos a la universidad e igual los ven tres veces al año, y yo he tenido la oportunidad de trabajar con mi hijo cada día. Eso ha sido un regalo como padre. Al mismo tiempo, a mí no me habría gustado tener que ver a mi padre todos los días en la universidad.”

“Cuando era joven él siempre estaba de viaje, ya fuese con su equipo o reclutando,” explicaba Doug McDermott en su año senior. “La gente realmente no se da cuenta de lo ajetreada que es la vida de un entrenador universitario, porque en realidad no tienen offseason. Ahora hay días en los que me cabrea un poco más que otros, y puede cansar un poco porque he estado escuchando esa voz durante años, pero cuando estamos en la cancha no es mi padre, es coach Greg.”

Tras cumplir su ciclo universitario se presentó al Draft de la NBA de 2014, donde fue seleccionado con el pick número 11 por los Denver Nuggets para ser traspasado después a los Chicago Bulls. Desde entonces los únicos seniors seleccionados más altos que él han sido Frank Kaminsky al año siguiente con el pick 9 y Buddy Hield en 2016 con el pick 6, en una NBA que cada vez opta más por el talento ultra joven en el Draft, pues el primer senior seleccionado en el pasado mes de junio no llegó hasta el puesto 29 con Derrick White y los San Antonio Spurs.

Desde que llegó a la NBA, McDermott promedia 7.9 puntos y 2.3 rebotes en los 250 encuentros que ha disputado, siendo su virtud más valorada probablemente el lanzamiento exterior, con un 40.1 por ciento en triples. Sin embargo, ese dista de ser su único punto fuerte. Como buen hijo de entrenador de baloncesto, McDermott es un jugador muy disciplinado, con una alta IQ y muy generoso en la pista cualidades que Rick Carlisle sin duda sabrá valorar.
“Me gusta lo que ha estado haciendo,” dijo Rick Carlisle después del primer partido de McDermott con la camiseta de los Mavs. “Ofensivamente es alguien a quien hay que prestar atención. Se mueve genial sin el balón y tiene uno de los lanzamientos más rápidos que he visto, hay muy pocos que sean tan veloces. Creo que va a encajar bien con la gente que tenemos aquí.”

Ser ya alguien del gusto del entrenador es un buen primer paso, pero además los Mavericks opinan que a sus 26 años McDermott aún tiene potencial por destapar, y que la forma en la que ha sido utilizado y más en concreto el puesto en el que ha jugado puede tener algo que ver en que no haya alcanzado su pleno rendimiento.

“Para mí tiene que ver con su posición,” dijo Carlisle antes del debut. “Creo que ha jugado sobre todo de tres en la NBA, y me gustaría echarle un vistazo en el tres y en el cuatro. Sé que en ataque puede funcionar en ambos puestos, veremos cómo se adaptaría en defensa. Jugó mucho de cuatro en la universidad, casi exclusivamente, y por eso vamos a probarlo. No es alguien que te vaya a superar con fuerza bruta, pero el juego tiene que ver mucho con los ángulos y si eres así de bueno en ataque, puedes mantener el tipo en defensa también.”

La presencia de McDermott en la pista proporciona a los Mavericks otra amenaza exterior, algo que ayuda a abrir la pista para el resto. Algunos de sus compañeros ya lo han notado.

“Ha sido evidente esta noche,” dijo Dennis Smith Jr. sobre el espaciado de McDermott después de su primer partido juntos. “Cuando sale de los bloqueos muchas veces el hombre grande también se va con él y le sigue porque sabe lanzar muy bien. Así encontré a Salah Mejri en un corte y creo que Dirk consiguió su mate así también. Ayuda a espaciar la pista para el resto.”

El mismo alero considera que el Sistema ofensivo de Rick Carlisle tiene potencial para sacar lo máximo de él. A pesar de su acierto exterior, Doug solo promedia 2.7 intentos de tres por partido en su carrera, un número que espera aumentar en un equipo que lanza mucho de tres como los Dallas Mavericks.

“(Mi juego) encaja realmente bien,” dijo McDermott sobre su estilo y el sistema ofensivo de los Mavericks. “Creo que el entrenador pone a sus lanzadores en posiciones muy buenas, y para eso es para lo que estoy yo en la pista. Es excitante estar aquí, juegan de la manera correcta. Estoy muy emocionado por estar aquí.”

En su llegada a Dallas McDermott se encontró con un viejo conocido: Harrison Barnes. Ambos fueron compañeros de equipo en el instituto en el Ames High School durante dos temporadas (2008-09 y 2009-10) y lideraron a su equipo a dos títulos estatales con un récord perfecto en esas dos campañas: 53-0. No perdieron ningún partido en aquellos dos años.

“Yo realmente lo admiraba por lo duro que trabajaba,” decía McDermott en su año sophomore al Star News. “Creo que en parte me encuentro donde estoy ahora mismo por el modelo que él fue para mí. Recuerdo que en nuestro año senior estaba a las 6 de la mañana levantando pesas y después hacía una sesión de lanzamiento. De vez en cuando teníamos algún día libre y él nos mandaba mensajes para que fuésemos a entrenar con él. Fue un gran líder durante el instituto, y está muy bien ver lo lejos que ha llegado.”

El próximo verano McDermott será agente libre restringido. Durante los dos próximos meses, los Dallas Mavericks evaluarán de cerca su juego, y él intentará convencerles de que merece un puesto en la plantilla a largo plazo.

Tras pasar por cuatro equipos en cuatro años, Doug McDermott busca un hogar definitivo. Tanto él como los Mavericks intentarán que lo encuentre en Dallas.

Dennis Smith Jr. representará a los Dallas Mavericks en el All Star Weekend (Dennis Smith Jr. will represent the Dallas Mavericks on the All Star Weekend)

A lo largo de su historia los Dallas Mavericks solo han estado representados en dos ocasiones en el concurso de mates. Así como sí que hay más tradición de jugadores Mavs formando parte del concurso de triples, Dallas no ha tenido grandes matadores que pudiesen participar en este evento, y de entre los que sí que lo hicieron probablemente Dennis Smith Jr. sea el que más potencial tenga para salir victorioso cuando tome parte el próximo sábado en el Verizon Slam Dunk Contest.

La última vez que un jugador con la camiseta de los Mavs se presentó a un concurso de mates fue Michael Finley en 1997 en el All Star de Cleveland, y quedó tercero. En la otra única ocasión anterior a aquella Tony Dumas no pudo pasar de la primera ronda en 1995, terminando en sexto lugar. Por lo tanto los Mavs no tienen representación desde 1997, el año en el que nació el propio Dennis Smith Jr.

“Estoy emocionado. De pequeño siempre lo veía, y es excitante finalmente haber llegado hasta ahí y que mi familia pueda verlo,” dijo Dennis Smith Jr. “Va a ser una gran experiencia para mí. Cuando participó Finley fue el año que yo nací, así que ha pasado mucho tiempo desde entonces. Es genial poder salir y representar a la ciudad y a la organización, y creo que puedo dar espectáculo en el nombre de Dallas.”

A Smith se le ilumina la cara hablando de sus recuerdos viendo participar en el concurso a Kobe Bryant, Vince Carter, Tracy McGrady y Steve Francis. Sus rivales no lucen nombres tan legendarios como estos por ahora, pero sin duda serán adversarios complicados que se lo pondrán muy difícil, empezando por Donovan Mitchell, rookie también con mucha explosividad, el ahora jugador de los Cavaliers Larry Nance Jr., quien continúa con la saga de machacadores después de la participación de su padre, y el guard de los Pacers Victor Oladipo, que este año ha dado el salto al estrellato.

“Bueno, no tengo otro consejo más que decirle que se cuide. Eso es lo que siempre me dicen cuando soy yo el que vuelva,” dijo Rick Carlisle, quien pilota una avioneta en su tiempo libre. “Tengo la sensación de que vamos a ver cosas que no hemos visto antes a alguien de su altura, y lo estoy deseando. He visto algunas de las cosas que es capaz de hacer y que no ha revelado en público, y estoy deseando ver lo que hace con tanta atención.”

Las casas de apuestas dan como favoritos a Junior y a Mitchell. Sin embargo, Smith asegura que no le preocupa la competencia. El base está seguro de que tiene suficientes trucos bajo la manga para llevarse el trofeo.

“No miro a mis adversarios para nada. No me preocupan en absoluto,” dijo un Smith pleno de confianza. “Son ellos los que tienen que compararse conmigo. Yo voy a salir a hacer lo que mejor sé hacer, y el resto se arreglará ello solo.”

“Algo que podemos decir sobre Dennis es que precisamente no le falta confianza,” dijo Harrison Barnes. “Él dice que va a hacer cosas que no hemos visto nunca antes. Yo pienso ‘oh, el ultimo par de años han sido bastante buenos, así que si tienes algo que no hemos visto estoy deseando verlo’. Pero tengo confianza máxima en que va a ganar.”

Además de en el concurso de mates el sábado, Smith también estará entre los participantes del Mtn Dew Kickstart Rising Stars del viernes. Allí compartirá equipo en el Team USA con promesas como Jayson Tatum, Jaylen Brown, Donovan Mitchell, De’Aaron Fox o Brandon Ingram, y se enfrentará al Team World liderado por Joel Embiid, Ben Simmons, Domantas Sabonis y Dario Saric. Tanto Yogi Ferrell (sophomore) como Maxi Kleber (rookie) vieron truncadas sus esperanzas de participar debido al alto nivel de los jugadores de primer y segundo año en la liga.

“Eso también va a estar genial,” dijo Smith sobre el partido de rookies y sophomores. “Hay jugadores jóvenes realmente buenos en esta liga, también en el Team World. Tienen un equipo muy talentoso así que espero que sea muy competitivo. Estoy deseando salir a jugar y conseguir una victoria.”

Durante toda la temporada ya hemos visto muestras de lo respetado que es el rookie de los Mavs por parte de estrellas de la liga. Futuros Hall of Famers como LeBron James o Chris Paul han alabado a Smith en la prensa y las redes sociales, y la percepción general es la de que se trata de uno de los mejores proyectos dentro de una de las camadas de rookies más potentes que hayamos visto en los últimos años. Hace unos días, era una leyenda de los mates como Vince Carter quien animaba al rookie a “salir y ganar” el concurso.

Aun así, esta será la presentación oficial de Dennis Smith Jr. para los aficionados casuales y los fans internacionales. Con su participación con el Team USA del viernes y, especialmente, en el concurso de mates del sábado, todos los ojos de los seguidores de la NBA estarán puestos en él, el foco se centrará en su número, y todos podrán conocer a la futura estrella de los Dallas Mavericks.

Tan lejos como llegue su nombre llegarán los Mavericks, no solo en el All Star, sino también en el futuro de la franquicia.

Análisis del calendario: Febrero (Schedule Breakdown: February)

El mes de Febrero ofrece un respiro para todas las franquicias de la NBA gracias al parón del All Star. Desde hace un par de años la liga amplió los días de descanso para que también pudieran descansar aquellos jugadores que participasen en el fin de semana de las estrellas, y gracias a ello hay una semana entera de parón.

Febrero comenzará con una gira por el Oeste que llevará a los Dallas Mavericks a visitar a los Sacramento Kings, a Los Angeles Clippers y tendrá su cumbre enfrentándose a los campeones Golden State Warriors en Oakland el mismo 8 de Febrero en el que se cierra el mercado de traspasos en la NBA. Los Mavs regresarán a casa para recibir a Los Angeles Lakers el día 10 y sin tiempo casi para deshacer la maleta saldrán de nuevo de viaje para medirse con los Houston Rockets en la segunda noche del primero de los dos back-to-backs que habrá en el mes.

El 13 de Febrero los de Rick Carlisle recibirán a los Sacramento Kings y entrarán inmediatamente en el parón del All Star. Sin embargo, hay al menos un jugador de Dallas que no podrá disfrutar de las vacaciones completas: Dennis Smith Jr. El base rookie de los Mavs participará el viernes en el partido de rookies y sophomores que enfrenta al Team USA y Team World, y es posible también que termine estando involucrado en otros eventos o concursos del fin de semana, siendo el principal representante de los Dallas Mavericks en el All Star.

Cuando se reanude la competición después del fin de semana de las estrellas quedarán ya solo cuatro encuentros por disputarse en Febrero. Los dos primeros serán fuera de casa, con sendas visitas a Lakers y Utah Jazz en el segundo y último back-to-back del mes, y los dos últimos serán ya en el AAC, midiéndose con dos equipos de Playoffs como son los Indiana Pacers el día 26 y los Oklahoma City Thunder el 28. Seguro que Russell Westbrook y compañía recuerdan su último enfrentamiento contra Dallas, que terminó en gran victoria de los Mavs con Dennis Smith Jr. metiendo 11 de sus 19 puntos en el último minuto y medio del partido.

CATEGORÍA NÚMERO
Partidos totales 10
En casa 4
Fuera 5
Ventaja de descanso 3
Desventaja de descanso 2
Back-to-backs 2
Millas recorridas 6,079

En el apartado individual, Yogi Ferrell ha cumplido un año como jugador de los Dallas Mavericks, confirmando que puede ser como mínimo un jugador de rotación en la NBA. Ferrell está promediando 10.3 puntos, 3.4 rebotes y 2.3 asistencias con un 39.4 por ciento de acierto en triples a pesar de estar ocupando durante buena parte del tiempo el papel de segundo base y casi nunca como principal director de juego. De los 1512 minutos que acumula Yogi esta temporada (tercero en el equipo), en 606 ha compartido pista con Dennis Smith Jr, en 580 ha compartido pista con Barea y en 399 con Devin Harris. Ferrell únicamente ha disputado 247 minutos sin estar acompañado de otro de los bases de la plantilla, y es importante resaltar los buenos números que está firmando pese a tener un rol al que no estaba acostumbrado.

Por su parte, Wesley Matthews intentará seguir confirmando que cada vez va cogiendo mejor ritmo. En el mes de Enero Matthews ha promediado 15.5 puntos, 2.6 asistencias y una sola pérdida por partido, firmando también un 38.5 por ciento de acierto desde la larga distancia con casi siete intentos por partido. Se trata del mejor mes en cuanto a promedios para Wes desde que llegó a Dallas, solo por detrás de Noviembre de 2016, y parece estar recuperando la consistencia cuando se acerca el tercer aniversario de su grave lesión.

En total serán 10 los partidos disputados en Febrero, incluyendo dos back-to-backs y 6,079 millas recorridas (algo menos de 10,000 kilómetros). Un mes que sirve para recuperar energías de cara al tramo final de la temporada.

Análisis del calendario: Enero (Schedule Breakdown: January)

Los Dallas Mavericks cerraron 2017 practicando el mejor baloncesto de todo el año. No solo por haber encadenado cuatro victorias consecutivas, sino también porque el nivel de juego desplegado les ha llevado a cerrar el año ganando a cuatro equipos que actualmente se encuentran en puestos de Playoffs: Toronto Raptors, Indiana Pacers, New Orleans Pelicans y Oklahoma City Thunder.

El año nuevo trae nuevas oportunidades para los Mavs, y la posibilidad de construir sobre la base de buenas sensaciones con las que cerraron 2017. Este inicio de 2018 arrancará con sensaciones fuertes. Primero, los Dallas Mavericks recibirán al mejor equipo de la liga, los campeones Golden State Warriors, el miércoles 3 de Enero en el que será el primer partido de una racha de cuatro encuentros consecutivos en el AAC. Dos días después llegarán los Chicago Bulls, otro equipo que, como Dallas, viene jugando mucho mejor en las últimas semanas.

El 7 de Enero será un día grande para los Mavericks con la ceremonia oficial de retirada del dorsal número 12 en honor al gran Derek Harper, uno de los jugadores más comprometidos en la historia de la franquicia, en el partido contra los New York Knicks. Harper jugó un total de 12 temporadas con Dallas en su carrera de 16 años en la NBA. En 872 partidos totales con los Mavs fue titular en 620 ocasiones, y promedió 14.4 puntos y 5.7 asistencias por encuentro.

Los Mavs cerrarán la racha en casa recibiendo a los Orlando Magic en el primer partido de un back-to-back que les llevará a jugar en Charlotte contra los Hornets en la noche siguiente. Los de Rick Carlisle regresarán brevemente a Dallas para recibir a Los Angeles Lakers, y luego disputarán dos partidos consecutivos fuera, en Denver y Portland, en la mayor cantidad de tiempo que pasarán fuera de casa en todo el mes.

CATEGORÍA NÚMERO
Partidos totales 14
En casa 9
Fuera 5
Ventaja de descanso 2
Desventaja de descanso 5
Back-to-backs 2
Millas recorridas 7,536

Entre el 22 y el 26 de enero los Mavericks volverán a disfrutar de otra racha de partidos en casa, en esta ocasión de tres. Los rivales serán Washington Wizards, Houston Rockets y Portland Trail Blazers, y aunque el nivel de los rivales será exigente, los Mavs tendrán un día de descanso entre todos los partidos.

De los tres últimos partidos del mes de Enero, dos serán fuera de casa. El 27 de enero, en segunda noche de back-to-back, los Mavericks viajarán a Denver para medirse de nuevo con los Nuggets. El 28 regresarán al AAC para recibir a los Miami Heat, y cerrarán el mes el día 31 visitando a los Phoenix Suns. Este será el primer partido de una racha de cuatro encuentros seguidos lejos de Dallas, pero eso será la historia del mes de Febrero.

El alto nivel de Dennis Smith Jr. desde que regresó de su lesión de cadera ha tenido mucho que ver con la mejoría del juego del equipo, llegando a conseguir su primer triple doble en la NBA, y el base intentará seguir confirmando en Enero las grandes sensaciones que está dejando. Smith ha promediado 14.3 puntos, 5.8 rebotes y 5.3 asistencias, con un 42.6 por ciento en tiros de campo y un 52.9 por ciento en triples, en los últimos cuatro partidos de 2017.

En total serán 14 los partidos disputados en Enero, incluyendo solo dos back-to-backs, y 7,536 las millas recorridas (más de 12,000 kilómetros). Si los Dallas Mavericks mantienen el nivel de las últimas semanas, el calendario parece propicio para que sigan acumulando victorias en su casillero.

Análisis del calendario: Diciembre (Schedule Breakdown: December)

Pese a la última derrota en casa contra los Brooklyn Nets, los Dallas Mavericks han empezado a encontrar su ritmo en los últimos partidos disputados en el mes de Noviembre. En los últimos tres encuentros, saldados con un balance 3-3 incluyendo victorias contra Milwaukee Bucks, Memphis Grizzlies y Oklahoma City Thunder, los Mavs han tenido la cuarta mejor defensa de la NBA permitiendo tan solo 99.5 puntos por cada 100 posesiones.

Los Dallas Mavericks tratarán de construir sobre la base de buen juego desplegada en los últimos 15 días, y lo harán contra un calendario que en el mes de Diciembre tampoco ofrece demasiados respiros. Los Mavs abrirán el mes con un temprano partido este sábado recibiendo a Los Angeles Clippers, un conjunto que está teniendo su buena ración de problemas especialmente con las lesiones de Blake Griffin, Patrick Beverley, Danilo Gallinari o Milos Teodosic, para recibir después a los Denver Nuggets, equipo que ahora mismo ocupa puestos de Playoffs.

Después de cerrar un periodo con tres partidos seguidos en casa, los Dallas Mavericks harán las maletas para medirse en sus canchas a tres rivales complicados como Boston, Milwaukee y Minnesota. Tras visitar a los Wolves llegará una de las sucesiones de encuentros más extrañas del año. Los de Rick Carlisle volverán a casa para recibir a los San Antonio Spurs el día 12, viajarán a la otra punta del país midiéndose a los Golden State Warriors el día 14, y tendrán que regresar a Texas para jugar, de nuevo, contra los Spurs, esta vez en San Antonio el día 16. En esos cuatro días recorrerán casi 3,000 millas (más de 2,500 kilómetros).

CATEGORÍA NÚMERO
Partidos totales 16
En casa 6
Fuera 10
Ventaja de descanso 2
Desventaja de descanso 4
Back-to-backs 2
Millas recorridas 11,265

Una vez completado el sándwich Spurs – Warriors – Spurs, los Mavericks tendrán un respiro con dos partidos seguidos en casa, recibiendo a Phoenix Suns y Detroit Pistons, una de las sensaciones de la temporada en la Conferencia Este. Miami y Atlanta serán los rivales en el primer back-to-back del mes los días 22 y 23, siendo ambos encuentros fuera de casa.

La Navidad dará un descanso a los chicos, pero no habrá demasiado tiempo para relajarse. Toronto llegará a Dallas el mismo día 26, y los Mavs tendrán que visitar a Indiana el día siguiente para completar el back-to-back e iniciar otra racha lejos del AAC que verá a los Mavericks cerrar el mes y el año viajando a New Orleans y a Oklahoma City. En total serán 16 los partidos disputados, incluyendo solo dos back-to-backs, y 11,265 las millas recorridas (más de 18,000 kilómetros).

Rick Carlisle, The Mad Scientist

Los rayos de luz (Silver Linings)

Los Dallas Mavericks no han comenzado la temporada con buen pie, lo cual se une a haber disputado y tener aún por delante en noviembre el calendario más complicado de la NBA. Sin embargo, esto no significa que no haya factores esperanzadores de presente y futuro en su rendimiento. Estos son los rayos de luz que encontramos en la oscuridad.

La agresividad de Harrison Barnes para sacar tiros libres

Harrison Barnes ha comenzado la temporada con una dura racha en el lanzamiento, pero a cambio ha tratado de compensarlo en un aspecto que ha sido el foco de su verano: forzar tiros libres. Incluso tras sus mejores actuaciones, como fue la noche en la que metió 25 puntos contra los Philadelphia 76ers, Barnes tiene la línea de tiros libres continuamente en su cabeza.

“Ha estado bien meter algunas canastas”, dijo aquel día, “pero al mismo tiempo no he ido a la línea de tiros libres. Tiene que haber un equilibrio”.

Barnes promedió 19.2 puntos por partido el año pasado, y lo hizo intentando solo 3.6 tiros libres por encuentro. Solo Klay Thompson metió los mismos puntos o más con menos tiros libres, algo que ciertamente tiene mérito, pero que debe servir como base para Barnes para seguir evolucionando, y así lo ve él también. Esta temporada ya ha lanzado al menos 9 tiros libres en tres partidos diferentes, algo que el año pasado solo consiguió en cuatro ocasiones.

“Esto ha sido un punto de énfasis para él este verano, algo de lo que hablamos después de la pasada temporada y en lo cual puede hacer grandes progresos gracias a su mejorada habilidad para penetrar con balón”, explicó Rick Carlisle. “Con su lanzamiento de media y larga distancia tan bueno como era la gente se pega a él, y tiene que hacer un ataque vertical y lograr que los defensores lo paguen”.

Harrison Barnes saldrá de su mala racha de lanzamiento tarde o temprano. Si mantiene su agresividad a la hora de buscar el contacto, estaremos hablando de un anotador de más de 20 puntos por partido.

Temporada Tiros libres intentados
2014-15 1.8
2015-16 2.0
2016-17 3.6
2017-18 4.2

La confianza de Powell desde la línea de tres puntos

Si exceptuamos una mala serie en el tiro con cinco triples intentados y fallados en el último partido contra Los Angeles Clippers, Dwight Powell estaba manteniendo un 40 por ciento de acierto en triples en el comienzo de la temporada. Durante el verano el canadiense se centró en desarrollar su lanzamiento exterior, una posibilidad que se incluía en su potencial cuando llegó a la liga, pero que en la temporada pasada había dejado de lado.

Ahora mismo Powell ha intentado ya 20 triples en lo que llevamos de temporada en nueve partidos, a una media de 2.2 por partido, mientras que en la pasada campaña solo intentó 74, una media casi clavada de uno por partido, y tuvo un 28.4 por ciento de acierto.

Powell debe continuar también con su trabajo en facetas defensivas y reboteadoras, pero su nueva confianza en el triple puede ser muy beneficiosa para el ataque de Dallas y hacer que mantenga un rol importante en la rotación. Lo necesario no es tanto que se mantenga en un acierto cercano al 40 por ciento, que sería algo ideal, sino que al menos tenga la consistencia suficiente como para convertirse en una amenaza que haga que las defensas rivales deban respetar su lanzamiento.

La respuesta de Dennis Smith Jr.

Los expertos coinciden: la posición de base es la más complicada de aprender en la NBA. En muchas ocasiones lleva unas cuantas temporadas hacerse al ritmo de los profesionales, y algunos incluso nunca llegan a conseguirlo. Si eres un base rookie, lo más seguro es que tengas una temporada dura por delante. Y ahora imagina que seas base, que seas rookie, y que te encuentres con Stephen Curry, Mike Conley, Ricky Rubio o Patrick Beverley en tus primeras experiencias en la liga.

Eso es a lo que se está enfrentando Dennis Smith Jr. en sus primeros partidos en la NBA. Y hasta el momento los resultados son esperanzadores. Smith tendrá sus noches malas, como es lógico. Es insensato pensar que en su primer año siempre va a estar al máximo, y tenemos el partido de dos puntos y una asistencia contra Utah como muestra. Pero es lógico que tenga noches así, lo importante es ver cuál es su respuesta a ellas, y Dennis Smith firmó 18 puntos y fue mucho más agresivo en la noche siguiente contra los Clippers.

Como buen base general, Smith también se está acostumbrando a asumir las culpas por las derrotas.

“Tengo que hacer un trabajo mejor controlando el tempo del partido”, dijo Smith con relación a sus pérdidas. “No puedo dejar que el contrario nos fuerce a hacer lo que ellos quieren. Tengo que encontrar a mis compañeros en buenas posiciones, y si hacemos eso las pérdidas bajaran”.

Otro de los factores cuando eres rookie es que la temporada se te puede hacer muy larga, pero las derrotas tempranas no desmoralizan a Smith.

“Es aún súper temprano en la temporada”, dijo el base. “Hemos jugado contra equipos duros en defensa. Golden State es uno de esos equipos, Memphis es bueno defensivamente y los Jazz también son muy buenos y tienen a Rudy Gobert. Eso es algo que no habíamos visto hasta el último partido, especialmente yo como rookie. Es un ajuste. Es algo a lo que nunca me había enfrentado antes, pero tengo que seguir siendo agresivo y el resto se solucionará por sí solo”.

Para ver la temporada rookie de Dennis Smith con perspectiva, estos son algunos ejemplos del número de victorias que lograron algunos de los mejores bases de la actualidad y de los últimos tiempos en su campaña rookie:

Jugador/Player Rookie Season Wins
Deron Williams 41
Steve Nash 40
Chris Paul 38
Jason Kidd 36
Damian Lillard 33
Jrue Holiday 27
Stephen Curry 26
Russell Westbrook 23
John Wall 23
Mike Conley 22
Kyrie Irving 21*
Kemba Walker 7*

*Lockout

Solo Deron Williams llegó al 50 por ciento de victorias. Puede que a Dennis Smith Jr. le espere una temporada dura, pero es el primer paso en su camino hacia la grandeza.

Dirk Nowitzki calienta motores

El alemán empezó frío la temporada, pero poco a poco ha ido cogiendo ritmo. En los últimos cinco partidos la leyenda está promediando casi 14 puntos por encuentro con un acierto del 57.7 por ciento en tiros de campo y del 52.6 por ciento en triples.

A sus 39 años Dirk es ya más bien una pieza complementaria del ataque de los Dallas Mavericks, pero en los últimos partidos ha demostrado poder seguir siendo aún el foco durante ciertos tramos, y que desde luego sigue siendo alguien a quien deben respetar las defensas.

“No creo que a nadie le deba sorprender que esté lanzando bien”, comentó Rick Carlisle sobre Nowitzki. “Y que esté preparado. Ha trabajado extremadamente duro. Lleva mucho trabajo prepararse para una temporada NBA, y particularmente en ese punto de tu carrera. Hay muchas señales buenas con él y con su ritmo, tenemos que seguir y asegurarnos de que juega el número correcto de minutos.

El ultra fiable J.J. Barea

Si tuviésemos que votar al que está siendo el mejor jugador de los Dallas Mavericks durante este comienzo de temporada, J.J. Barea se llevaría una buena cantidad de votos. El boricua ha comenzado a un nivel individual sensacional después de haber firmado ya grandes actuaciones en los dos últimos años.

Barea, que está promediando en el inicio unos 12.3 puntos por partido que supondrían la mejor marca de su carrera, no participó el pasado verano con la selección de Puerto Rico en torneo alguno por primera vez desde el verano de 2011, y en buena parte relaciona ese descanso con el buen nivel al que ha comenzado.

“El año pasado empecé con los dos Aquiles doloridos y jugando tantos minutos que no pude darles descanso”, explicaba Barea en declaraciones recogidas por el Dallas Morning News. “Este año he empezado sano, mis piernas están mejor y no estoy jugando una cantidad alta de minutos. El entrenador está haciendo un gran trabajo en eso”.
Por nivel actual Barea podría disputar el puesto de base titular del equipo, pero entiende la apuesta de los Mavericks por Dennis Smith en esa posición y acepta de buen grado ser el revulsivo del equipo como suplente.

“Me gusta más esta situación (que la del año pasado)” explicó Rick Carlisle sobre la situación de sus bases. “Estamos un poco superpoblados en el puesto de base, pero míranos. Con Curry fuera necesitamos a todos y todos estamos jugando. Me gusta que J.J. y Devin Harris jueguen unos 20 minutos, quizás un poco más, en vez de que se tengan que ir casi a 30. Eso es demasiado”.

En este punto dulce de su carrera Barea podría tener un rol importante en cualquier equipo con altas aspiraciones, pero su casa está en Dallas y su labor como mentor de Smith y Yogi Ferrell le motiva igual o más que cualquier otro objetivo individual.

Análisis del calendario: Octubre y Noviembre (Schedule breakdown: October & November)

Desde hace una década la división Southwest es considerada la más dura de la NBA. Al triángulo texano que forman Dallas Mavericks, San Antonio Spurs y Houston Rockets hay que sumarle una franquicia que ha hecho de la dureza su identidad como los Memphis Grizzlies, y otra que tiene a la que probablemente sea la mejor pareja de interiores de la NBA, los New Orleans Pelicans.

Teniendo en cuenta que esta división está encuadrada dentro de la conferencia más dura, la Oeste, no sorprende que los Dallas Mavericks se encuentren cada temporada con uno de los calendarios más complicados de la liga. Y esta vez no va a ser menos. Según el porcentaje de victorias de los equipos la temporada pasada, los Dallas Mavericks tienen el cuarto calendario más complicado de toda la NBA este año. Solo están por detrás de Suns, Pelicans y Lakers.
En el caso de Dallas, la mayor parte de esa dificultad se encuentra antes del All Star. En el periodo previo al parón los Mavericks tendrán el calendario más complicado de toda la liga según esa misma medición por récords del año pasado. La contrapartida es que en los 24 partidos después del All Star tendrán el cuarto calendario más fácil. Para mantener vivas las opciones de Playoffs será vital sobrevivir a los primeros 58 partidos en una posición cercana a la post temporada.

En el primer mes y medio correspondiente a Octubre y Noviembre los Dallas Mavericks se medirán con todos los candidatos al anillo de campeones. Después de haber visitado este fin de semana a los Houston Rockets de James Harden y Chris Paul, los Mavs recibirán a los Golden State Warriors el lunes 23. LeBron James y los Cleveland Cavaliers aparecerán en el AAC el 11 de Noviembre, acto seguido los Mavericks visitarán a los Oklahoma City Thunder de Westbrook, Anthony y George al día siguiente, y finalmente cerrarán un trío de partidos mortíferos recibiendo a los San Antonio Spurs el 14 de Noviembre.

Pero esos no serán los únicos rivales duros, ni mucho menos. Tras un back-to-back casa-fuera contra los Memphis Grizzlies se las verán con los incipientes Philadelphia 76ers, Utah Jazz, Los Angeles Clippers, New Orleans Pelicans, Minnesota Timberwolves y Washington Wizards, así como con otros aspirantes del Este como Milwaukee Bucks y Boston Celtics.

Para poder adelantar la temporada una semana la NBA decidió recortar el training camp, y ese ha sido uno de los motivos por los que Rick Carlisle ha decidido simplificar el libro de jugadas de su equipo. Con un conjunto más joven y atlético, tratarán de sacar ventaja de sus condiciones físicas con un ritmo de juego más alto.

“Primero, nuestro estilo va a encaminarse más hacia un tempo y ritmo alto,” explicó Carlisle durante el training camp. “Y el otro motivo es que tenemos un training camp más corto. No hay tiempo suficiente para hacer algo extensivo. Simplicidad, ejecución y hacer muy bien lo que sabemos hacer van a ser nuestras cartas.”

CALENDARIO DE OCTUBRE – NOVIEMBRE

Categoría Número
Partidos Totales 22
En Casa 13
Fuera 9
Ventaja de Descanso 4
Desventaja de Descanso 7
Back-to-Backs 5
Millas Recorridas 8,820

Entre el 18 de octubre y el 30 de noviembre solo los Phoenix Suns disputarán más partidos que los 22 en los que participarán los Mavericks. De ellos, en 7 tendrán menos descanso que el rival, en 4 tendrán ventaja y en 11 estarán empatados. Dallas tendrá que afrontar con las piernas frescas del comienzo de la temporada un total de 5 back-to-backs entre Octubre y Noviembre.

Ante estas perspectivas para comenzar la temporada, el equipo de Rick Carlisle deberá dar su máximo nivel desde el primer momento si quiere superar las apuestas y meterse en la lucha por los Playoffs. Como ventaja para contrarrestar el alto número de encuentros y de choques contra equipos potentes, 13 de los partidos serán en casa por 9 fuera, y los Mavs serán el equipo que menos tendrá que viajar de la NBA en este periodo con 8,820 millas (14.194 kms).

De cualquier manera, y sea cual sea el resultado, podemos prever que los jóvenes Mavericks acumularán una experiencia valiosa jugando contra los equipos top de la competición en el primer mes, en un reto continuo que marcará el camino a seguir en los próximos meses.